Según Agroindustria, hay menos soja disponible de lo que se calculaba

Los equipos técnicos del ex Ministerio de Agroindustria redujeron violentamente, de 12,80  millones a 8,19 millones de toneladas, el stock final de soja con que la Argentina arrancó la campaña agrícola 2017/18, iniciada un año atrás y concluida a mitad de 2018. Esto quiere decir que, de acuerdo a la mirada oficial y en la antesala de una nueva siembra, había entonces menos soja disponible de lo que el mercado suponía. Los números estaban sobrestimados en la friolera de 4,61 millones de toneladas.

El dato tiene impacto en los actuales cálculos que deben realizarse para evaluar la campaña sojera que acaba de iniciarse, pues aquella tardía corrección redujo también el stock inicial para 2018/19. En agosto pasado Agroindustria lo calculaba en 6,08 millones de toneladas. Ahora, en su último informe, lo redujo a 4,47 millones.

Quiere decir que la campaña arrancó con 1,5 millones de toneladas de soja que se esfumaron de los balances oficiales. Sencillamente no estaban.

Lo que hizo el Gobierno en su último informe mensual de estimaciones agrícolas, publicado el 20 de septiembre, fue ajustar el cálculo del “carry” sojero, como denomina el mercado al remanente de soja que quedó sin comercializar de una campaña a la otra. Bichos de Campo preguntó a un funcionario del área qué había sucedido y éste contestó: “Hoy contamos con mejor información de los stocks”.

Lo cierto es que en la estimación mensual de agosto pasado, en el capítulo correspondiente a la soja, oficialmente se estimaba un stock final para la campaña 2016/17 (y por tanto el stock de arranque de la campaña 2017/18) de 12,80 millones de toneladas de soja. Ese volumen se sumaba luego a una producción menguada por la sequía, de 37,78 millones de toneladas. Y esto permitía hacer el balance del ciclo agrícola que acaba de concluir. El carry para la nueva siembra 2018/19 que se inicia se ubicaba entonces en 6,08 millones de toneladas.

Pero todo se modificó un mes después. En sus estimaciones de septiembre, Agroindustria redujo el stock inicial de la campaña pasada a 8,19 millones, casi un 36% respecto de lo que se creía hasta ese momento. Esto implica que la nueva campaña de soja arranca con un “carry” de solo 4,47 millones de toneladas, 1,5 millones menos de lo que se suponía.

La evolución de los stocks es un dato importante para la definición de los precios de la soja, que han venido bajando peligrosamente en los últimos meses, a punto tal de tocar los mínimos en diez años. Esta corrección se produce en medio de ese escenario.

Fuente: bichosdecampo.com

Huevos libres de jaula ¿Sí o No?

Con un eje innovador la producción de huevos de gallinas sin jaula avanza en el país y en América Latina, pero levanta controversias entre productores.

Cada vez más estudios demuestran que los consumidores están cambiando sus hábitos de compra en los alimentos por productos que provengan de establecimientos de mayor bienestar animal. En el caso del consumo de huevos, los avicultores están informados de la nueva tendencia, el sistema alternativo de producción de huevos, llamadoCage Free, que da más libertad y movilidad a las gallinas. Según el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) Argentina es uno de los países con mayor consumo per cápita de huevo y se posiciona como el octavo productor del mundo.

FUNDACIÓN HSI. Hasta el momento, las gallinas ponedoras mantienen un sistema de producción de huevos en jaulas donde comparten espacio varios ejemplares. Sin embargo, y para cumplir con políticas de bienestar, la Fundación Humane Society International (HSI), propone que puedan producir huevos sin estar en esas jaulas. Super CAMPO conversó con Ignacia Uribe, su gerente y vocera para Latinoamérica. “HSI es una de las organizaciones de protección animal más grandes del mundo. Trabajamos para acompañar a los actores de la industria como los productores y empresas, en la adopción e implementación de políticas de mayor bienestar animal”, comentó. Sobre el impacto en la producción de huevos de las ponedoras sin jaula indicó que “actualmente, la mayoría de la producción de huevos de Argentina se realiza en jaulas en batería, que son jaulas de alambre donde se alojan hasta 10 gallinas y nunca pueden estirar sus alas del todo. La buena noticia es que Latinoamérica está alejándose del uso de dichas jaulas y adoptando sistemas de producción de mayor bienestar animal. En Argentina, cada vez más empresas alimentarias están adoptando políticas de compra de huevo libre de jaula. Estas empresas son Unilever, McDonald’s, Subway, Nestlé, Burger King y, recientemente Havanna”, detacó.

Para Uribe las gallinas se benefician con un mayor bienestar, mientras que los consumidores pueden acceder a productos acordes con sus preocupaciones éticas. Pero, la producción libre de jaula requiere de otro tipo de manejo. Respecto al que tendrá el productor de huevos si utiliza esta metodología a largo plazo Uribe detalló: “El productor es quien debe entender que este cambio es un beneficio para él, para sus clientes y para los animales. A largo plazo, se beneficiará porque cada vez más empresas asumen este compromiso. Abre la posibilidad de tener nuevos compradores”, señaló la vocera de HSI.

El panorama puso en alerta a los productores locales. Entre Ríos es la provincia que coloca a la avicultura local en un rango de prestigio y a la vanguardia a nivel nacional con esta tendencia en producción
de huevos.

EQUIPO AUTOMÁTICO. En diciembre de 2017, Eberle Hermanos se sumó a la tendencia e invirtió en la instalación del primer sistema de aviario automatizado libre de jaula del país. El equipo automático se encuentra en Crespo, Entre Ríos, en la RN12 donde se encuentra la Granja Hermanos SRL. Su producción abastece empresas radicadas en el país que exigen este tipo de materia prima. Los huevos que se produzcan tendrán como destino a las fábricas nacionales de mayonesa, pastas o galletitas. “El equipo llegó de Alemania y fue descargado en la granja Siete Hermanos S.R.L. El proyecto de inversión inicial es para la producción de huevos y lo financia la firma Siete Hermanos SRL. Produce este huevo para la empresa Tecnovo que a su vez tiene un contrato con una empresa argentina importante que utiliza este tipo de huevo para la elaboración de mayonesa. No es Tecnovo quien produce el huevo, sino que lo procesa y lo industrializa para la empresa de mayonesa”, afirmó Héctor Eberle.

El equipo arribó en febrero a Entre Ríos, se instaló en marzo y ya produce 100% con este tipo de sistema automático. Tiene una capacidad para 37.000 aves y funciona en las mismas condiciones con las que se produce en Alemania, Inglaterra Escocia y Holanda. Las especies son, generalmente, gallinas w80. “La nave es cerrada y tiene ambiente controlado con una computadora. Se alimenta al animal de manera automática, casi 8 veces al día”, señaló Eberle y agregó que la clave de este equipo es que “las gallinas están libres y tienen un lugar especial donde ponen los huevos. Es una zona oscura. La gallina busca la oscuridad y la tranquilidad. Asimismo, tiene un sistema de percha llamados varas donde duermen y vemos que se adaptan naturalmente a este hábitat”, describió Eberle.

IMPACTO Y ADAPTACIÓN. Eberle está produciendo a pleno con destino industrial y está llegando a bocas de venta originales con la idea de expandir el negocio. “De parte de Unilever, Bimbo y Arcor están avanzando para utilizar esta mercadería a largo plazo, pero aún es un proyecto”, comentó Eberle. “Creo que en Argentina pueden convivir ambos sistemas. Dependerá del mercado, tendencias, del avicultor, del costo de producción y de la inversión inicial que es mucho más importante que la del sistema tradicional”, concluyó.

VISIÓN DE CAPIA. “Que el sistema sea tendencia no implica que cumpla con las exigencias sanitarias y tenga como condición necesaria el aumento de productividad de la actividad”. Desde la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), no están convencidos aún con el método que implica el sistema libre de jaula. “El sistema se puede implementar pero funciona en toda Europa con 100% con el estructura que el sistema necesita. Tendrá que pasar una etapa de convivencia y evolución en nuestro país”, explicó Javier Prida de CAPIA sobre el modelo. “Con animales libres en campo, sumado a exigencias de producción libre de antibióticos no hay necesidad de desafiar al animar a estar expuesto a enfermedades. No hago juicio de valor sino que son hechos científicamente comprobados que atentan contra el bienestar animal y humano y nos olvidamos de la productividad”, confiesa Javier Prida.

Hace 6 años hizo auge en Europa, ya perdió casi 30 mil productores avícolas y se concentró el negocio en unos pocos y sufrieron casos de influenza aviar. “Hubo un crecimiento 440% de casos de salmonelosis en huevo porque donde está el huevo también hacen sus necesidades fisiológicas las gallinas. En cambio, si hablamos de jaula, el animal pone el huevo y no hay contacto luego. Hay que tener bien presente este detalle. Bienestar animal no implica bienestar humano”, concluye el vocero de CAPIA.

Fuente: supercampo.perfil.com

¿Se alimenta a los pollos con hormonas?

¿Se alimenta a los pollos con hormonas?

“Este es un tema que escuchamos a diario en los medios, incluso vemos algunas notas realizadas por medios televisivos donde se comenta este tipo de acciones sin tener ningún sustento científico, e incluso desinformación de cómo es la avicultura industrial hoy en día. Efectivamente si a los pollos le diéramos en el alimento hormonas, o bien se las administráramos por otra vía, traería consecuencias para la salud de los consumidores. Esta situación de creer que al pollo se le dan hormonas, ocurre en todos los países que cuentan con avicultura industrializada y todos los esfuerzos que se han hecho para desterrar esta creencia han sido en vano, permaneciendo aún muy arraigada en el común de la gente, del consumidor y de incluso algunos profesionales de la salud”, señaló el veterinario Francisco Federico, miembro del Laboratorio de Avicultura del INTA Concepción del Uruguay que, entre otras actividades, trabaja en calidad de alimentos.

Escuchar nota:

Fuente: inta.gob.ar

 

Las exportaciones de carne entre enero y agosto crecieron 72%

Son datos de la Secretaría de Agroindustria. Se exportaron más de 328.000 toneladas equivalentes a res con hueso. China compró más de la mitad.

BUENOS AIRES (NAP). Las exportaciones argentinas de carne bovina efectuadas entre enero y agosto de 2018 aumentaron 72,1% en comparación al mismo periodo de 2017, al pasar de un volumen de 190.787 a 328.327 toneladas equivalentes a res con hueso.

La Secretaría de Agroindustria informó que también hubo un incremento del 55% en valor respecto a igual período de 2017. El valor acumulado de las ventas ha llegado a 1.207 millones de dólares.

“Estos datos evidencian que la carne argentina retoma su protagonismo en el mercado internacional, los cuales se potenciarán con los avances obtenidos recientemente en China. Sin lugar a dudas estamos consolidándonos como supermercado del mundo con nuestras carnes de mayor calidad y mejor precio”, destacó el secretario Luis Etchevehere.

La principal demanda proviene de China, país que concentró el 53% del volumen y el 41% de valor exportado en carne congelada. A su vez, otro mercado de importancia en carne congelada fue Rusia que sextuplicó las compras ubicándose como el tercer destino.

Fuente: Noticias AgroPecuarias

Lácteos: las exportaciones crecieron casi un 25%

Medidas en volumen, las ventas externas para el período enero-agosto de 2018 aumentaron un 24,8% respecto a igual período de 2017, mientras que el crecimiento fue del 18,4% si se miden en valor

Según el INDEC, las exportaciones de productos lácteos en volumen crecieron un 24,8% en el período enero-agosto de 2018 respecto a igual período de 2017, y medidas en valor aumentaron un 18,4%. En tanto, los valores promedio obtenidos por tonelada disminuyeron un 5,2% en dólares y se incrementaron un 37,9% si se los mide en pesos.

Asimismo, la exportacioón de leche en polvo creció un 58% en los primeros 8 meses de 2018 respecto a igual período del año anterior. Es que, a pesar de los bajos precios internacionales, la reducción de reintegros y la implantación de derechos de exportación, el efecto de la devaluación genera un mayor incentivo exportador.

Por otra parte, según datos de la Dirección Nacional de Leche, en lo que va de 2018, la producción de leche creció un 6,4%. En volumen esto significa unos 402 millones de litros de leche por encima del año anterior. Las exportaciones crecientes en 2018 absorbieron unos 317 millones y los stocks no presentan grandes cambios. Como resultado, el consumo doméstico per cápita (teniendo en cuenta el crecimiento vegetativo de la población), hasta el mes de agosto se mantiene en niveles similares a los de 2017.

Fuente: infortambo.com

Granjas de última generación

ESPAÑA – El grupo ICPOR aplica en sus explotaciones de porcino innovaciones en alimentación, sanidad y bienestar animal que las convierten en granjas inteligentes.

Un cerdo tiene a su disposición un veterinario, un nutricionista, un electricista, un fontanero, etc. La cría del ganado porcino se sostiene por un grupo de especialistas que garantizan una alimentación equilibrada en nutrientes y planificada para que las excreciones del animal tengan menos presencia de fósforo y nitrógeno. También aplican medidas de prevención en sanidad y confort de los cerdos en la granja.

Pero la adopción de nuevas tecnologías consigue la cuadratura del círculo en la moderna ganadería de la que el sector porcino nacional es la abanderada. La calidad y seguridad alimentaria de sus productos cárnicos se demanda ya en más de 130 mercados internacionales a los que exporta, indica Innovadores La Razón.

El origen del éxito comienza a pie de explotación. Visitamos en exclusiva una de las últimas “granjas inteligentes” que ICPOR, una empresa integradora de porcino de capa blanca e ibérico, ha puesto en funcionamiento en Cuba de la Solana (Soria).

Entorno seguro e inodoro

A la vista, la granja de 2.685 cerdas madres y selección genética se mimetiza con el paisaje. “No promovemos macrogranjas. Limitamos el número de animales en nuestras explotaciones”, afirma Julián Redondo, gerente de ICPOR. Las grandes granjas que aún existen -“y ninguna de ellas es nuestra”, añade- son anteriores a la ley del año 2000 que limitó la densidad del ganado por granja. ICPOR construyó esta explotación, cuya inversión ronda los 6,3 millones de euros, a 1,7 km de la población más próxima cuando la normativa impone la distancia mínima de 1 km.

Lo primero que sorprende al acercarse es la ausencia del olor a purín, una sensación que permanece hasta el asombro cuando se visita el interior de sus instalaciones. El encargado adjunto de la granja, Paulo J. Rodríguez, señala a un avance tecnológico importante para que no huela.

“Es el sistema de ventilación forzada de elevada eficiencia, que nos sirve para ahorrar energía como también para que los animales se encuentren más confortables, sobre todo en verano”. Paulo cuenta que cuando los ventiladores funcionan en invierno lo hacen entre el 5 y el 20%. Su compromiso de sostenibilidad energética se basa en una caldera de biomasa 100% sostenible de 500 kW.

En cualquiera de las granjas de ICPOR, se aplica el plan voluntario de reducción del uso de antibióticos en el ganado. Se fundamenta en reforzar el empleo de vacunas, aditivos en alimentación y suprimir antibióticos de último recurso como la colistina. Pero hay más.

“Es con las medidas exhaustivas de bioseguridad con las que evitamos el riesgo de que trasmitan enfermedades del exterior. Por eso disminuimos las visitas y las que entran, ven la granja desde fuera en una sala VIP a través de pantallas. Controlamos biométricamente el acceso mediante huella digital”, explica Julián Redondo.

Los afortunados visitantes, como el que da cuenta todo ello en este reportaje, se deben duchar antes y después de la visita, una rutina que incumbe a los 60 empleados de la granja, quienes deben certificar que no han estado en contacto con cerdos de otra granja o animales salvajes en un mínimo de dos días para poder entrar en la explotación de Cuba de la Solana.

Trazabilidad en un chip

Salen de esta granja unos 80.000 lechones al año. A cada uno de ellos y a su madre se le instala un chip, en el que se registra cada una de las fases de producción por las que pasan. Un aspecto clave es la alimentación, mediante el sistema Spotmix.

La distribución del pienso es individual y controlada por ese chip. «Leyendo la información que ahí se registra, se puede saber qué ha comido el animal y cuál debe ser la ración de mañana”, comenta Paulo J. Rodríguez.

Analizada la alimentación de cada cerdo, se reparte la composición de nutrientes y la frecuencia de la ración para que coma solo, gracias a un sistema automatizado de puertas en el comedero, que lee el chip de cada cerdo para permitirle o restringirle el paso. En el caso de que un animal rechace su ración diaria, el chip le delatará.

El bienestar animal es otro de los pilares de la cría porcina de ICPOR. De hecho, la Unión Europea establece las exigencias más altas del mundo en esta materia. En la granja de Cuba de la Solana, el control de temperatura y humedad, y la disposición de espacios que favorecen el descanso y el confort de los animales en cada etapa productiva, garantizan un trato y cuidado muy respetuoso, debido también a las innovaciones descritas en nutrición animal, las medidas preventivas en sanidad y de bioseguridad.

Fuente: ElSitioPorcino

Cómo será la “ganadería del futuro” con la ayuda de la genética

La Edición Génica permitirá el desarrollo de rodeos mejor adaptados al ambiente y favorecerá el bienestar animal. Esta técnica se complementa con el cruzamiento de razas pero obtiene resultados inmediatos a nivel productivo.

El cruzamiento de razas como herramienta para mejorar la genética en la ganadería muchas veces no es suficiente para superar barreras que otras técnicas permiten alcanzar en tiempo y forma. Una de ellas es la Edición Génica (EG) que brinda la posibilidad de lograr genotipos mejorados en una sola generación logrando un ahorro sustancial de tiempo y recursos que permitirían potenciar los programas de mejoramiento de la Región.

Desde el Programa de Biotecnología del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) aseguran que este desarrollo “representa una revolución tecnológica pocas veces vista, debido no sólo a sus particulares ventajas técnicas sino a la posibilidad de introducir modificaciones genéticas con alta eficiencia e inusitada velocidad”, según explicó el coordinador Sergio Feingold.

Los especialistas explican que un animal expresa a través del fenotipo todas sus características productivas: carne, leche, lana. Es todo lo que un animal hace o parece. Está determinado por su genética y por el efecto que tenga el ambiente sobre la misma. A lo largo de su evolución, los animales se fueron cruzando entre sí para lograr lo mejor de cada raza. La mejora de una raza o de una especie lleva muchas generaciones de cruzamientos.

En diálogo con Infobae, Nicolás Mucci, investigador del Laboratorio de Biotecnología de la Reproducción de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) que el INTA tiene en Balcarce, explicó que “una vez que se conoce cómo está codificada esa información dentro del genoma de un animal y de desarrollar técnicas que permiten modificar el ADN en forma precisa, lo único que resta es acelerar los cambios en la producción”.

“El gran cambio de paradigma de la EG es que se puede mejorar la producción en términos cuantitativos y cualitativos, de golpe y de manera muy precisa, en muy pocas generaciones o incluso en una sola”, manifestó el científico.

Esta técnica es una herramienta más, pero no viene a reemplazar a otras que ya existen como la genética de cruzamiento; pero permite llegar a resultados que con otras herramientas es imposible alcanzar para que un animal adquiera características determinadas de una manera abrupta”.

Un futuro posible

En 2012, la vaca Rosita-ISA se convirtió en el primer bovino doble transgénico del Mundo en dar leche maternizada. El año que viene el INTA tiene previsto presentar una leche diseñada para personas alérgica a los lácteos

En 2012, la vaca Rosita-ISA se convirtió en el primer bovino doble transgénico del Mundo en dar leche maternizada. El año que viene el INTA tiene previsto presentar una leche diseñada para personas alérgica a los lácteos

Según Mucci, “la EG, apoyada en biotécnicas reproductivas existentes, constituye un avance significativo en las tecnologías de modificación genética con un consecuente impacto en el aumento de la variabilidad“. Mediante esta herramienta es posible incorporar, en el genoma de los animales, alelos, genes o rasgos deseables de otras razas, o bien inhibirlos para mejorar la producción y calidad de los alimentos, así como favorecer el bienestar animal.

A modo de ejemplos, se pueden generar animales que produzcan leche de mejor calidad nutricional o con inhibición en la secreción de proteínas alergénicas. También se puede lograr la ausencia de cuernos y derivar éste carácter a la progenie para evitar el desmoche químico o “al hierro”, que se realiza en los primeros meses de vida en terneros de razas lecheras, lo que contribuye al bienestar animal y al manejo del rodeo.

Los microorganismos ruminales también pueden ser editados para mejorar la digestibilidad o reducir la producción de gas metano asociado con el efecto invernadero.

Otras posibilidades que barajó el investigador de la EEA-Balcarce fue la de editar una línea de cerdos para que sean resistentes a un determinado virus. “¿Imaginate si pudiéramos editar el genoma para que las vacas sean resistentes a la aftosa?”, se entusiasmó Mucci quien sostuvo que “rápidamente eso genera un cambio en la producción, es un valor diferencial que va a tener ese producto”.

Estructuras y costos

La EG también puede modificar características poligénicas complejas como las asociadas con tolerancia al calor y resistencia a parásitos

La EG también puede modificar características poligénicas complejas como las asociadas con tolerancia al calor y resistencia a parásitos

Consultado sobre si los costos son una limitante para el desarrollo de esta técnica, Mucci manifestó que a partir de 2012 la EG se simplificó a tal punto que hoy con USD 100 se puede obtener la herramienta para editar el genoma de cualquier organismo. “Estamos hablando de un insumo directo, sólo una parte de lo que se necesita para realizar esa operación. Para modificar el genoma de un animal hay que realizar los cambios cuando este es apenas una célula, y ese momento se logra a través del desarrollo de un embrión in vitro“, detalló.

En ese sentido, Feingold consideró que para que todo esto sea posible, resulta fundamental tener instalada una plataforma de capacidades, elegir adecuadamente las características que se desean mejorar y tener disponible el germoplasma élite adecuado.

 Las posibilidades de innovación se multiplican y potencian, en función del entendimiento de los genomas, de la identificación de los genes y sus reguladores, y de su impacto en el genotipo

Los investigadores explicaron que todo animal que tenga secuencias génicas que no sean de su propia especie producto de la modificación genética, es considerado un transgénico; por lo tanto es un organismo regulado y debe estar en estado de confinamiento. En cambio, la EG no requiere agregar ninguna secuencia, sino que se modifican las secuencias propias del animal.

“No le agregamos secuencias regulatorias, ni marcadores de resistencia, ni antibióticos. Simplemente incorporamos una base genética que hasta inclusive puede suceder de manera natural. Un cambio en una base que no se corrige por el propio mecanismo celular, queda fijado y eso altera una característica. Esa es la manera en la que evolucionaron las especies a lo largo de la historia. Ahora podemos hacerlo de un día para otro. De esta manera, esos animales no tienen que estar confinados y eso nos permite comercializar esos productos”, asegura Mucci.

Leche hipoalergénica

Conscientes de que alrededor del 3% de la población es alérgica a los lácteos, desde el INTA-Balcarce comenzaron a trabajar en un proyecto para obtener vacas que produzcan Leche Hipoalergénica

Conscientes de que alrededor del 3% de la población es alérgica a los lácteos, desde el INTA-Balcarce comenzaron a trabajar en un proyecto para obtener vacas que produzcan Leche Hipoalergénica

A fines de 2016, obtuvieron los permisos de la Dirección Nacional de Biotecnología y comenzaron a transferir los embriones. A principios de este año nacieron los primeros animales. Hoy están evaluando su estatus genómico y el año que viene, comenzará la producción.

“La alergia a los lácteos genera un problema grave de salud para las personas que no pueden consumir leche. Muchas veces la madre transmite las proteínas de la vaca a través de su propia leche materna, por lo que se hace muy difícil cortar ese circuito”, señala Mucci.

“Lo que estamos haciendo es producir un cambio en la cadena del gen que produce la beta lactoglobulina (es una proteína que se encuentra en el suero de la leche de vaca y de otras especies de rumiantes, pero no en la leche humana). Es decir, la vaca va a producir una leche normal sin esa proteína que genera la reacción alérgica en seres humanos”.

Para Mucci, “la sociedad está mirando con otros ojos a la edición génica. Cuando desarrollamos el proyecto de la leche maternizada con la vaca Rosita-ISA (a mediados de 2012, ese animal se convirtió en el primer bovino doble transgénico del Mundo que produjo leche con dos proteínas humanas) recibimos más críticas que aplausos. Es difícil imaginar que pueda pasar algo malo cuando en realidad todos los días comemos genes de plantas y animales y nadie se convierte en nada por comerlos porque simplemente son nutrientes”.

El científico opinó que todavía “hay una barrera social a los transgénicos, sobre todo en los animales más que en los vegetales, y más aún cuando el alimento lo ingiere un niño. Buscamos que la gente conozca sus beneficios antes de rechazar esos productos y pensamos que el de la leche hipoalergénica es un proyecto que va a llegar a la góndola”, se esperanzó Mucci y subrayó: “Para romper este tabú hay que comunicar los beneficios de la EG, una técnica inocua y sumamente controlada por organismos reguladores“.

Fuente: Infobae

Huevo en el agua: cómo identificar si está apto para el consumo

Con un simple test que consiste en introducir el alimento en un vaso lleno es posible saber si está en buen estado o hay que desecharlo.

“Comer o no comer” puede ser la duda que nos enfrente ante un huevo que, dotado de cáscara, vuelve casi imposible reconocer si está apto para el consumo o ya expiró.

Rico en proteínas y lípidos es, además, un alimento casi cotidiano de algunas dietas. Y, si no se vigila su conservación, puede provocar una indigestión.

Entonces, ¿cómo detectar si un auto está en buen estado o no? Existe una suerte de test que puede resultar tan útil como saludable: la prueba de agua.

En primer lugar, hay que llenar un vaso con agua e introducir el huevo.

El alimento puede comportarse de tres maneras: se hunde rápidamente; se hunde, pero se queda en posición vertical, o permanece flotando.

El primero de los casos muestra que el huevo es fresco y se encuentra en perfecto estado; en el segundo, el huevo no está fresco, aunque se puede consumir, y en el tercero, bueno, evitalo.

Fuente: rosario3.com

SIN EMERGENCIA PORCINA, SON NECESARIAS MEDIDAS URGENTES PARA EL SECTOR

Ante el rechazo de la iniciativa legislativa de declarar en emergencia nacional la producción de carne de cerdo, desde la Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos (Capper) se advierte por la profundización de los márgenes negativos y la necesidad de políticas de Estado para superar la crisis.
La Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados de la Nación decidió desestimar el proyecto para declarar la emergencia nacional de producción porcina. Al respecto, consideraron que no están dadas las condiciones económicas y financieras. Pese a este rechazo, desde la Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos (Capper) no sólo se advierte que la crisis es real, sino que siguen resultado necesarias medidas concretas para evitar que más productores continúen abandonando la actividad.
Capper junto a otras entidades de todo el país vienen señalando desde principios de año los diferentes problemas que atraviesan las granjas. Fundamentalmente, los costos de producción –con el significativo incremento de precios de los cereales– se han desfasado de los ingresos por la venta del capón en pie –que están por debajo incluso de la inflación–, por lo que los márgenes negativos se profundizaron. A esto suma como agravante no sólo el crecimiento de las importaciones en un marco de competencia desleal, sino también el IVA técnico, que hasta la fecha no se estableció un mecanismo que permita su recupero.
Ante este escenario crítico, desde el sector se pone en alerta que la cadena porcina empieza a romperse por los productores más chicos, que muchas veces no pueden cerrar el circuito de la producción de cerdos a través de otras producciones propias que les permitan un margen de flexibilidad en el rubro, al menos para paliar los resultados negativos. Por el contrario, son los más vulnerables de un sistema donde hasta resultan nulos los esfuerzos continuos por mejorar y ser cada vez más eficientes.
El proyecto legislativo fue rechazado por los diputados en la mesa de Comisión, en parte porque la respuesta a estos planteos fue la minimización de los números magros que obtienen los productores y que terminan afectando, en definitiva, a toda la cadena porcina en la Argentina. Asimismo, tampoco son claras las alternativas factibles a estas problemáticas: resulta clave encontrar solución al saldo de IVA y establecer mecanismos de igualdad de oportunidades para competir con los importadores, además de poder transparentar los precios y otorgar facilidades y negociaciones para realizar exportaciones como salida a la crisis interna, entre otras líneas de trabajo.
En este contexto, sin emergencia porcina, desde Capper se pone de manifiesto la urgencia de medidas por parte del Estado, que no sólo resuelvan los problemas de la coyuntura, sino que primordialmente establezcan condiciones concretas, para salir de la crisis, realizar proyecciones de mediano y largo plazo y alentar a los productores a continuar produciendo, invirtiendo y generando mano de obra. A pesar de atravesar una de las épocas más difíciles para la cadena en particular y el país en general, desde la entidad se deja en claro que se seguirán poniendo todos los esfuerzos por realizar las gestiones necesarias para obtener respuestas en la mejora de la productividad, sustentabilidad y responsabilidad social empresaria de la cadena porcina.

Fuente: www.cndigital.com.ar

TRAS UNA DÉCADA, URUGUAY VOLVIÓ A IMPORTAR CARNE VACUNA ARGENTINA

Después de diez años sin que ocurriera y como consecuencia principalmente de la fuerte devaluación del peso argentino, en agosto entró a Uruguay una importación de 21.951 kilos de carne vacuna argentina.
Según informó la consultora Tardáguila Agromercados este viernes, los datos de Aduanas dan cuenta del ingreso al país de un contenedor con cortes de trasero enfriados que entraron por un valor de US$ 4.230 por tonelada. Esto es unos $ 135 por kg. La operación comercial inédita en una década, fue realizada por la empresa brasileña Marfrig.
A principios de mes —cuando se hizo la importación— el novillo en el mercado argentino de Liniers promediaba unos 40 pesos argentinos el kilo en pie. Con un dólar que rondaba entre los 28 y 28,50 pesos argentinos, el precio en ese país fue de US$ 1,40 aproximadamente. En tanto, esa semana el novillo especial de abastado, de acuerdo a datos de la Asociación de Consignatarios de Ganado, cotizaba a US$ 1,90 el kilo en pie, lo que implicaba una diferencia de más del 25% en el precio final.
Las últimas importaciones de carne vacuna desde Argentina fueron realizadas en 2008, que había alcanzado su pico anual en lo que va del siglo se había dado en 2005.
Argentina se suma a Brasil y Paraguay, países que están aprovechando también el diferencial de precios para exportar volúmenes crecientes de carne vacuna a Uruguay. De hecho, las importaciones de carne bovina se multiplicaron por cuatro en volumen en lo que va del año en comparación a igual período de 2017. En tanto, si se la considera por participación en el mercado, pasó de representar el 2% del abasto al 10% en los primeros siete meses de 2018, respecto a igual período del año anterior.
Las compras al exterior de carne bovina sumaron 8.320 toneladas en enero-julio, en particular de Brasil (75%) y de Paraguay (19%), a un precio promedio aproximado de US$ 6 el kilo (unos $ 183).

Fuente: www.elobservador.com.uy

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