Argentina lanzará un satélite que permitirá medir la humedad del suelo en la región pampeana.

A fines de marzo se pondrá en órbita el Saocom 1B y junto al aporte del INTA, permitirá mejorar la eficiencia en el manejo de los cultivos. Además la tecnología busca aportar al desarrollo de políticas públicas sobre humedades y bosques.

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Destacaron un trabajo del INTA sobre coccidiosis aviar.

La propuesta del Instituto de Patobiología del INTA Castelar fue seleccionada entre 84 presentaciones por impulsar el control y reducción de esta enfermedad en el ámbito de la agricultura familiar.

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Tratamiento de picos en avicultura de puesta.

Después de varios años realizando diferentes pruebas sobre los tratamientos en picos mas adecuados que se podían realizar a las aves y adaptando los mismos a las tendencias actuales del mercado (incluida cómo no la de bienestar animal) los resultados nos han conducido a trabajar básicamente con dos tipos de tratamiento.

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Novillo Mercosur: los precios regionales siguen avanzando hacia un mayor alineamiento.

Se registraron subas en Paraguay y en la Argentina, y bajas en Brasil y Uruguay. Sin embargo, la Argentina se mantuvo 12 puntos debajo del promedio ponderado de sus vecinos y la brecha entre el mayor y el menor de éstos se redujo a 25%.

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Qué espera el sector lechero en 2020: “Hay un contexto macro que condiciona muchísimo a la actividad”

Casi como corriendo de atrás, el sector lechero debe plantearse objetivos, resolver más allá de la coyuntura y así superar su historia estancada.

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Por el coronavirus se frenaron los envíos de carne argentina a China

La expansión del virus en el país asiático restringe el manejo de carga en los puertos. Desde la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes confirmaron que hay compañías que exportaron pero no pudieron cobrar.

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En 2019 hubo que poner mucho más huevo: Hubo récord de producción y el consumo de ese alimento creció 5%

La Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia) informó que la ingesta de huevos en la Argentina se incrementó “notablemente” en 2019. Las mediciones de esa entidad que agrupa a la avicultura de postura (la carne de pollo está agrupada en otra organización) indican que el consumo per cápita fue de 284 unidades, lo que representó un incremento de 5% respecto de 2018, cuando el consumo se ubicó en 271 huevos por habitante.

“Los números implican una mejora y un quiebre de tendencia, pues el consumo había caído en 2018 versus 2017, año en que se consumían 280 unidades per cápita”, explicó un comunicado de esta entidad, que añadió que las cifras del año pasado “vuelven a ubicar a la Argentina en el top cinco de países consumidores de huevo”. Allí figuran a tope culturas tan dispares como México, Japón y China.

¿Y qué sucedió para que los argentinos incrementaran su consumo de huevos en 1 huevo adicional por mes y por mersona? Por un lado se incrementó la oferta, ya que en 2019 se registró un aumento la población de gallinas y de la producción de huevos de 5,75 %.

El país pasó de tener 42,4 millones de aves en postura a 44,84 millones, produciendo en 2019 el récord histórico de 13.175.000.000 de huevos, el equivalente a 436 huevos por segundo.

Así, la oferta total pasó de ser de 280,5 huevos per cápita año a 295 huevos el año pasado.

Como el consumo interno creció menos que la producción (unas décimas, pero menos), las exportaciones de ovoproductos crecieron también en torno al 6%. Según los datos de Capia, pasaron de representar el 3,4% de la producción en 2018 al 3,6% en 2019.

“El aumento del consumo de huevos por parte de los argentinos se explica debido a que los precios de comercialización del huevo no pudieron acompañar la inflación y mucho menos la devaluación del tipo de cambio”, explicó el presidente de Capia, Javier Prida Mala para ellos pero bueno para la gente, que pudo optar por el huevo frente a otras proteínas que subieron de precio más rápido.

Ver Javier Prida: “Hoy la avicultura aporta más proteína animal que la carne vacuna”

Pero los productores explicaron que ellos tienen 80% de sus insumos dolarizados, y que por esa razón atraviesan una crisis severa desde mediados de 2019. Para mostrar la situación, dijeron que en diciembre de 2015 el cajón de huevos se comercializaba a 40 dólares mientras que en diciembre de 2019 se vendía a menos de la mitad: unos 19 dólares.

Prida comentó que “desde 2015 a la fecha vemos que el comportamiento de la economía no ha acompañado al sector ovoavícola. Un dato lo ilustra todo: en 2015 para comprar una tonelada de maíz se precisaban 3,28 cajones huevos blanco a pié de galpón mientras que hoy, 7,06 cajones”.

“Con respecto a los granos, la quita de retenciones, el sinceramiento del mercado cambiario (fin del cepo) sumado a las inundaciones de 2016 y la sequía de 2017, han hecho que el costo del maíz y la soja suban sustancialmente”, añadió el dirigente.

Fuente: bichosdecampo.com

Nuevo coronavirus (nCoV): Actualización Epidemiológica

Desde el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires ponemos a disposición un resumen del nuevo coronavirus, luego del alerta epidemiológico publicado el 16 de enero por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial De La Salud (OMS).

En este sentido, tal lo señala la Organización Mundial de la Salud, recordamos que en su origen los coronavirus son zoonóticos, lo que significa que se transmiten entre animales y personas.

Desde la Alerta Epidemiológica sobre el nuevo coronavirus (2019-nCoV) publicada el 16 de enero de 2020 y hasta al 20 de enero de 2020 cuatro países en total han reportado a la OMS casos confirmados: China (198 casos en Wuhan, incluidas tres defunciones, 2 casos en Beijing y un caso en Guandong, los tres importados de Wuhan), Japón (1 caso, importado desde Wuhan, China), Tailandia (dos casos importados desde Wuhan, China) y la República de Corea (1 caso importado de Wuhan, China).

En el informe del 21 de enero, la Organización Panamericana de la Salud ha actualizado la alerta epidemiológica sobre el nuevo coronavirus (nCoV), en la cual “alienta a los Estados Miembros a fortalecer las actividades de vigilancia para detectar pacientes con enfermedad respiratoria aguda según una definición interina de casos”.

Los profesionales de la salud, dice, “deben estar informados acerca de la posibilidad de la aparición de una infección causada por este virus y las acciones a implementar en caso de un caso sospechoso”. Recomienda que los países “garanticen que los trabajadores de la salud tengan acceso a información actualizada sobre esta enfermedad, verifiquen las prácticas de prevención y control de infecciones en los establecimientos de salud, estén familiarizados con los principios y procedimientos para manejar las infecciones por el nuevo coronavirus (2019-nCoV) y estén capacitados para consultar sobre el historial de viajes de un paciente para vincular esta información con datos clínicos.”

La alerta indica que, hasta la fecha, “continúa la incertidumbre sobre el nuevo patógeno y el espectro de manifestaciones que pueda causar, la fuente de infección, el modo de transmisión, el periodo de incubación, la gravedad de la enfermedad y las medidas específicas de control.”

Los coronavirus (CoV) son una gran familia de virus que causan enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV). Un nuevo coronavirus es una nueva cepa que no ha sido identificada previamente en humanos. Los coronavirus son zoonóticos, lo que significa que se transmiten entre animales y personas.

La OPS/OMS monitorea de cerca la evolución epidemiológica de la situación y proporcionará orientación más detallada cuando esté disponible. La OPS/OMS no recomienda ninguna evaluación en los puntos de entrada con respecto a este evento, ni ninguna restricción sobre viajes o comercio.

Fuentes:

El Senasa puso en funciones a las nuevas autoridades en todo el país

Buenos Aires – Mediante una videoconferencia encabezada por el presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Carlos Paz y el vicepresidente, Carlos Milicevic, se puso en funciones a las nuevas autoridades regionales del Organismo.

La medida busca que el Senasa logre una mayor territorialidad en sus decisiones, y además pueda estar más cerca de los productores de cada región para continuar fortaleciendo el trabajo junto a las provincias y los municipios.

Los funcionarios destinados para dirigir las acciones de los centros regionales son, Aldo Combessies, Córdoba; Carlos Lehmacher, Cuyo; Horacio Crovetto, Patagonia Sur; Ricardo Sánchez, Patagonia Norte; Luis Leppen, Metropolitano; Santa Fe-Entre Ríos, Víctor Di Pascuale; NOA Norte, Jorge Cabral; La Pampa-San Luis, Luis Carné; Chaco-Formosa, Facundo Galvani; NOA Sur, Eduardo Castro; Buenos Aires Sur, Emiliano Cacace; Buenos Aires Norte, Emilio Berrondo Iglesias y Corrientes-Misiones, Pedro Méndez.

Paz y Milicevic comunicaron a cada una de los nuevos funcionarios que estarán a cargo de los centros regionales, acompañado por los directores nacionales de Operaciones, Juan Ángel Cruz; Sanidad Animal, Ximena Melón; Protección Vegetal, Diego Quiroga; Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Alejandro Fernández; y Técnica y Administrativa, José Luis Fuentes, el director de Recursos Humanos, Vladimir Smolyn y los coordinadores general de Comunicación institucional, Rodrigo Conti y de Ceremonial, Juan Pablo Arruti.

Paz agradeció a las nuevas autoridades de los distintos centros regionales por aceptar el desafío y los instó a trabajar con una visión federal, que permita articular acciones entre casa central y el resto del país. Destacó la importancia de llevar adelante un trabajo coordinado, de profunda transversalidad, que permita una mirada amplia para cuidar la inocuidad y la sanidad, más la protección de los ecosistemas.

Por su parte, Milicevic también resaltó la importancia de la comunicación entre los distintos agentes del Organismo, para que entre todos puedan poner en alto el nombre del Senasa.

Fuente: Senasa

Fuerte impacto de las turbulencias en el mercado chino

El pronunciado aumento de los precios de la carne bovina en el mercado chino, del 36 % interanual hasta noviembre, fue motorizado por importadores que compraban cantidades superiores a sus necesidades tras la crisis sanitaria en la producción porcina. Hacia fines de año, las autoridades del país asiático tomaron una serie de medidas -legales y grises-, poniendo fin a esa escalada y provocando fuertes turbulencias, con repercusiones en las ganaderías de los países proveedores. Valor Carne entrevistó a numerosos operadores argentinos en China para hacer una evaluación de la situación, estimar pérdidas y adelantar las perspectivas del negocio.


Un poco de historia

China se convirtió en el principal importador mundial desde hace 6 ó 7 años, considerando el conjunto formado con Hong Kong y Vietnam, cuyas crecientes compras ingresaban directamente a través de los llamados canales grises o irregulares.

El crecimiento económico de China, y la velocidad que tomó el reemplazo de la proteína vegetal por animal, explicaba esta situación que, de todos modos, no dejaba de llamar la atención.

La “cereza del postre” fue la difusión imparable de la peste porcina africana, detectada hace un año y medio, estimándose que la producción doméstica de carne de cerdo caerá en 20 millones de t en 2020, frente a los números de 2018, hasta los 35 millones de t. Ante esto, no hay respuesta posible de parte de los demás productores mundiales.

Esto justificó la escalada de precios de la carne bovina observada desde principios de 2019 hasta el pico alcanzado durante la Feria Internacional de Importadores y Exportadores (CIIE), realizada en Shanghái en noviembre último. El precio medio de la carne argentina exportada a ese destino llegó a USD 5.500, 36% más alto que un año antes. El promedio de toda la carne embarcada por Brasil en diciembre, de USD 5.000, también aumentó 33% en un año.

Las cantidades desmedidas demandadas por los importadores chinos fortalecieron al gigante asiático como principal destino de las exportaciones de carne bovina de la Argentina, Uruguay, Brasil y Australia, que totalizan la mitad del comercio mundial. Téngase presente que en noviembre China representó el 82% de los embarques argentinos, nivel récord.


El freno a la estampida

La mayoría de los operadores argentinos coincide en que el motor del aumento de precios fue la sumatoria de las especulaciones de los importadores, que creían erróneamente que el mercado no tenía techo y compraban cantidades superiores a sus necesidades pujando al alza para hacerse de la mercadería.

El gobierno chino, frente al crecimiento de los precios de la carne de todas las especies, adoptó algunas medidas para disminuir su impacto.

  • Lanzó al mercado carne conservada en stocks de intervención.
  • Hizo la vista gorda en las fronteras con Hong Kong y Vietnam, dejando ingresar cantidades muy importantes de carne, especialmente de origen indio, que no está permitida en China, pero también de Brasil, donde plantas sin habilitación exportaban como “segundo mejor”.
  • Autorizó nuevos mercados y plantas como proveedores de carne.
  • Restringió la financiación a los importadores, obligándolos a malvender sus cargas.

Este conjunto de decisiones puso fin a la escalada de valores y provocó varias consecuencias:

  • Dificultades de los importadores en asumir sus deudas comerciales.
  • Renegociación forzosa de buena parte de la mercadería flotando hacia puertos de destino.
  • Marcada paralización de nuevas operaciones, en una especie de “desensillar hasta que aclare”.
  • Fuerte caída de precios, coyunturalmente agravada por la necesidad de los importadores de compensar algunas de las pérdidas, negociando el pago pleno de la mercadería ya embarcada a cambio de castigos mayores en nuevos contenedores.


Evaluando pérdidas

Es muy prematuro medir perjuicios ya que habría que considerar lo que no se va a poder cobrar por falencias de los importadores, renegociaciones de lo que está embarcado y menores precios hacia adelante.

Estimamos que, tomando 45 días para Sudamérica y 30 días para Oceanía, habría unas 250 mil t flotando hacia puertos chinos por un valor de USD 1.300/1.500 millones. De ese monto, unos USD 400 millones corresponden a exportadores argentinos, previéndose que el “sogazo” que les puede tocar es de unos 30 a 40 millones de dólares de quebranto.

Conviene aclarar que el perjuicio no va a ser parejo para todos. De ambos lados hay empresas serias, cumplidoras y que trabajan a largo plazo, y de las otras. También están las que cuentan con más y menos conocimientos de la plaza. Las más vulnerables parecen ser aquéllas más chicas y con menor trayectoria en el mercado chino y en la exportación en general.

No hay que olvidarse que últimamente decenas de operadores intentaron (y lograron) exportar carne a China, hayan sido dueños o usuarios de frigoríficos u otros actores que cerraron algún contacto. Lo tradicional era exigir que el importador adelantara 30 ó 40% del monto de la operación y pagara el saldo al llegar el buque a puerto y nacionalizar la mercadería, salvo que se tratara de algunas de las pocas importadoras grandes y con gran historial.

Pero en la euforia de las últimas semanas es muy probable que muchos con menos conocimiento hayan embarcado sin tales recaudos. Habrá que esperar para poder saber un poco más.


La situación actual

China es hoy, mayormente, un foco de incertidumbre. Se están realizando algunas operaciones nuevas, pero a un ritmo y a valores mucho más bajos.

Para contar con una idea de lo que significa la caída de precios se pueden tomar como ejemplo algunos productos emblemáticos y comparar sus valores en la CIIE y los actuales, estimándose una baja promedio de USD 2.500/t ó 35%.

Para enfrentar esta coyuntura, muchas plantas exportadoras han bajado considerablemente su faena en enero, sobre lo que todavía no hay números oficiales. Hay otras que no se limitaron tanto y están redireccionando su mercadería hacia otros destinos como Israel, Chile, Rusia, EE.UU. y el mercado interno, entre los principales.

Las empresas consultadas coinciden en que, con los actuales precios en China, manteniéndose el tipo de cambio local y el valor de la hacienda, el balance se ubicaría apenas arriba de la línea del empate, es decir, habrían desparecido los buenos resultados de los últimos meses. También hay algunas que afirman que hoy estarían perdiendo plata.

Las perspectivas

En este punto hay más divergencias entre los entrevistados que en los anteriores. Hay quienes creen que el mercado empezará a recomponerse a fines de febrero/marzo, mientras que otros ven esa situación recién pasada la mitad de año.

En general, se supone que tal normalización supondrá recuperar USD 1.000 ó 1.500 de los 2.500 perdidos. Nadie piensa que se pueden repetir los valores del pico.

En nuestro punto de vista, que es coincidente con el de varios de los operadores, China no ha solucionado su problema estructural de desbalance entre oferta y demanda de carne de todas las especies. Hacerlo le llevará otros 2 ó 3 años más. Mientras tanto, seguirá siendo un destacado importador mundial y sus precios no serán las burbujas de hace dos meses pero tampoco los que pagaba en 2013, cuando empezaba a asomar su cabeza en el mercado internacional de la carne.

En el corto plazo, las exportaciones argentinas, que tocaron 95 mil tec y 80 mil en octubre y noviembre (últimos datos conocidos) y que estarían terminando 2019 en 800/830 mil tec, pasarían a un nivel de 50 mil por mes, pudiendo terminar 2020 en 500/600 mil tec.

Por Miguel Gorelik, Director de Valor Carne

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